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Villlano Kingdom
Villano Kingdom es un proyecto nacido en Villas de Atitalaquia, Hidalgo, alrededor de la música independiente y la cultura de las sesiones. Su historia está hecha de colaboraciones, lugares improvisados, artistas que llegan y momentos que terminan quedándose grabados.
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Villano Kingdom: un espacio que nació entre ruido, cables y ganas de hacer algo
Villano Kingdom no nació como un proyecto perfectamente planeado. Nació porque había ganas de grabar, juntar gente y darle espacio a la música que estaba pasando alrededor.
La idea empezó desde un lugar sencillo: poner un micrófono, prender las máquinas y ver qué salía. Un espacio donde los artistas pudieran caer con sus ideas, sus letras y sus formas de hacer música sin tener que adaptarse a una estructura.
Con el tiempo ese lugar empezó a agarrar identidad. Llegaban raperos, productores y gente que traía algo que decir. Algunas sesiones salían como se esperaba, otras terminaban siendo completamente diferentes. Ahí estaba parte de la magia.
Uno de esos momentos fue la sesión de Apola con Dj Yoel. La idea era hacer algo más largo, varias canciones, pero las cosas no siempre salen como se planean. Apola llegó con su ingeniero de audio, el ambiente cambió y al final terminó siendo una sesión más corta, más directa. El ingeniero quería meter efectos a la voz en vivo, pero al final lo que terminó funcionando fue dejarlo más sencillo: la voz al frente y el espacio para que las palabras respiraran.
Ese tipo de detalles terminaron marcando la esencia de Villano Kingdom. No buscar llenar todo de producción, sino dejar que la gente que llega pueda mostrar lo que trae.
También está la historia del propio espacio. Hubo una época donde Villano estaba en un tercer piso, en un departamento pequeño, pero con una idea enorme. Poco a poco se fue armando hasta tener varios medios y un subwoofer de 18 pulgadas. Era un lugar donde podía haber una sesión, una fiesta, una grabación o simplemente gente hablando de música.
Como pasa con muchos espacios independientes, también llegaron los problemas. Los vecinos empezaron a preguntarse qué estaba pasando ahí arriba. Veían videos de las sesiones y pensaban que era un bar. Hubo reclamos, llegaron problemas con las autoridades y ese lugar tuvo que cerrarse.
Pero incluso eso terminó siendo parte de la historia. Lo que empezó como un espacio improvisado ya había dejado ruido. La gente había visto lo que estaba pasando ahí.
El nombre Villano Kingdom también viene de esa actitud. No desde querer aparentar algo, sino desde hacer las cosas a su manera. Meter ruido donde otros no esperaban encontrar nada. Crear desde un lugar donde muchas veces no hay recursos, pero sí ganas.
Por ahí han pasado proyectos como Wave B, Lasciio y Apola, entre otros artistas que han encontrado un espacio para soltar música. Cada sesión tiene su propia historia, sus propios errores y sus propios momentos.
Porque al final Villano Kingdom no se trata solamente de grabar canciones. Se trata de documentar una etapa, una escena y a la gente que estuvo ahí cuando todavía todo estaba pasando en cuartos pequeños, con equipo armado poco a poco y con la idea de que algo podía salir de ahí.

